María Jesús Montero reaparece en Andalucía y asegura: “No huyo de escándalos, huyo del frío”

Un anciano en un bar la reconoció tras varios segundos de reflexión: “Esta se fue hace años, como las monedas de una peseta”. Nuestra redacción la entrevista mientras remueve un café sin mirarnos a los ojos.

PorGualter Bicho

Ago 2, 2025
maria jesus montero andalucia

Sevilla (o eso creemos). Tras varios días sin rastro público de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero ha sido localizada en una cafetería de las de mantel de cuadros y servilletero de lata, de Pino Montano, barrio en el que la sombra es una leyenda urbana y las tostadas se doran solas en la terraza.

La exministra, o todavía ministra según el BOE, fue detectada por un vecino del barrio conocido por tener buena memoria y saber de política “desde que Felipe lo llenaba todo de pegamento”.

bar sevilla

“El camarero me dijo que era una señora que venía de Madrid, pero yo en cuanto la vi removiendo el azúcar en espiral supe que era ella. Esa mirada de quien ya no tiene que dar explicaciones…”, declara Manolo, 78 años, tras pedir su tercera copita de anís.

“Al principio pensé que era una holografía del Congreso, pero luego pidió una caña y supe que era humana”, comenta un camarero visiblemente deshidratado.

Testigos aseguran que, tras sentarse, la exministra pidió un abanico, un ventilador y una sombrilla.

“Dijo que necesitaba recuperar el contacto con la realidad… y con el sudor popular”, añade un vecino que la vio soplándose las axilas.

“Después de seis años ya no podía aguantar más”

Nuestra redacción logró localizar a María Jesús Montero, que nos atendió desde la terraza semicubierta de la cafetería, abanicándose con una carpeta del Ministerio mientras espantaba un sol sevillano de 45 grados que, según testigos, “rebotaba en el toldo y volvía con más fuerza”.

Preguntada por su repentino retorno a Andalucía tras años en Madrid, respondió con firmeza:

“Mire, después de seis años ya no podía aguantar más. Esta tierra me necesita. Además, el frío, y la comida… ¿Sabe usted lo que es echar de menos una buena pringá?”

Luego prosiguió, con tono casi épico:

“Y si alguien tan importante como yo decide volver, es porque estoy segura de que todo lo que se dice en la prensa sobre corrupción y sobres con claveles bordados… es mentira. Es una cuestión de fe institucional y de billete AVE.”

«Andalucía no puede esperar más», dice, y no le tiembla el abanico.

Sus palabras coinciden —curiosamente— con los seis años que lleva fuera desde que en 2018 fue llamada a Madrid como ministra. También con los seis años que la derecha lleva gobernando Andalucía, casualidad que no ha pasado desapercibida.

“¿Y por qué ahora?”, le preguntamos.
“Porque Andalucía no podía esperar más”, contestó.
“Pero lleva seis años en Madrid justo desde que gobierna el PP aquí…”
“¿Ve? No han sabido hacerlo sin mí.”

sevilla

Le preguntamos por EADA. Nos contestó con fango. Literalmente.

En la entrevista también salió el tema de las universidades privadas, que ella misma criticó en más de una ocasión. Al recordarle que cursó formación en EADA (centro privado en Cataluña), contestó con tono firme:

“Mire, solo le voy a decir cuatro palabras: la máquina del fango”.

Al insistirle con otras preguntas, como si estaba al tanto de ciertas adjudicaciones digitales poco claras o de informes que desaparecen, su respuesta fue idéntica:

“La máquina. Del. Fango.”

Al terminar la entrevista, se levantó, pagó con monedas, y desapareció en una callejuela mientras sonaba a lo lejos el primer compás de una sevillana.