Se va sin pagar del bar amparado en la ley del “solo sí es sí”: “Me preguntaron si quería la cuenta y dije que no”

El cliente asegura que no hubo consentimiento afirmativo para el cobro. Montero acusa al camarero de interpretación patriarcal.

PorGualter Bicho

Ago 18, 2025
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“La camarera me miró fijamente y dijo: ‘¿Le traigo la cuenta?’. Yo respondí: ‘No’. Y eso es lo que cuenta”, explica el implicado.

Madrid, 3 de agosto – Una confusión jurídica sin precedentes ha sacudido esta mañana el Café Bar “La Consentida” en Lavapiés. Un cliente se ha marchado tras consumir tres cañas, una tapa y media de bravas alegando que nunca dio su consentimiento expreso para ser cobrado. La camarera, descolocada, llamó a la Policía, pero el sujeto se defendió citando el marco jurídico de la Ley del “Solo sí es sí”.

“Me preguntó claramente: ‘¿Le traigo la cuenta?’. Y yo, como indica la ley, dije ‘no’. No me insistió, no hubo afirmación clara por mi parte. ¿Dónde está el problema?”, declaró el acusado, que ha sido identificado como Pedro F.M., opositor a Judicatura y aficionado a rizar el rizo legal.

Juristas divididos: ¿es pagar sin consentimiento un abuso fiscal?

El caso ha encendido el debate en redes y en despachos jurídicos. Algunos expertos señalan que el pago en hostelería debe partir del consentimiento claro e inequívoco del consumidor. “No basta con que haya habido consumo, debe haber una voluntad afirmativa explícita de pagar, y en presente de indicativo”, explica Amalia Téorica, profesora de Derecho Creativo en la UNED.

Otros, más pragmáticos, argumentan que la ley se refiere a consentimiento sexual, no económico, pero reconocen que el redactado podría inducir a errores en ambientes con cañas y ruido de fondo.

Montero: “Los jueces están interpretando la ley con mentalidad hostelera”

La Ex-ministra de Igualdad ha comparecido para defender la normativa:

“Esto es culpa de los jueces, que interpretan la ley como si fuera la carta de un bar. Lo que hizo ese hombre no es lo que queríamos decir, pero tampoco hay que reformular cada coma porque haya gente que no sepa cuándo decir sí a una factura”.

Montero ha propuesto una campaña de reeducación hostelera para aplicar la ley correctamente: los camareros deberán pedir permiso con un formulario en papel, firmarlo con boli azul y recibir un “sí” grabado en audio antes de proceder al cobro.

Medidas de prevención

Algunos bares ya se están blindando. En la terraza del bar implicado, han colocado nuevos carteles:

“Consumir aquí implica consentimiento tácito de pago. Si no está de acuerdo, no pida nada. Si pide algo, no se queje.”

Además, la Asociación de Hostelería de Madrid ha solicitado al Gobierno incluir una cláusula de cobro explícito en futuras reformas del BOE: “O eso, o empezamos a servir cervezas imaginarias hasta que digan que sí”.